¡CUBA SOMETIDA A UN INFIERNO COMUNISTA!

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El 1 de enero de 1959, Fidel Castro hace su famosa entrada en La Habana. Batista se da a la fuga y los cubanos creen que allí se terminaría la época de dictadura y represión. Sin embargo, lejos estaban de aquella ilusión: una nueva dictadura de signo comunista había comenzado. 

Castro se encarga de gestar un colosal aparato militar, a la par que fusila sin frenos, se sancionan medidas en contra de la propiedad privada. La reforma agraria es inmensa, se liquidan propietarios, se manipulan los precios y se hunde profundamente a la economía.

Ese mismo año (1959), llega a Cuba un grupo de consejeros militares desde Moscú; allí comienzan a confiscarse diarios y se toman los colegios, a la vez que se desarrolla una política violenta contra los religiosos, muchos de ellos deportados. Las empresas privadas desaparecen en su totalidad y en 1979 la tiranía de Castro impone la misma Constitución Nacional que tenía el gobierno de Stalin en la Unión Soviética en el año 1936.

Fidel Castro implementó la teoría comunista a la práctica. Una vez más, demostrando el fracaso que tantos seres humanos a lo largo del mundo evitan reconocer.

La doctrina comunista terminó generando opresión política, social y económica en el mundo. Ese mismo proceso implementado en Cuba era figurita repetida: Mao Zedong en China, Kim Il Sung en Corea del Norte, el mariscal Tito en Yugoslavia, los dictadores de la Unión Soviética (fundamentalmente Lenin y Stalin), la Alemania Oriental y otros tantos fracasos más. Los resultados, en todos estos casos, fueron paupérrimos: muerte, hambre, pobreza, escapes, fusilamientos, y represión.

En este sentido, es imposible decir que el comunismo no se intentó nunca. Por el contrario, se ha llevado a la práctica cientos de veces y se le ha dado tiempo como para que “funcione”, sin embargo esto jamás sucederá, puesto que es una ideología destinada al fracaso porque parte de premisas falsas, fracasadas e incorrectas (partiendo de su rechazo sobre la naturaleza del ser humano y su deseo de crear un hombre nuevo) y donde sea que se haya llevado a cabo, siempre ha recurrido a medios violentos.


Falleció Fidel, pero su hermano sigue vivo, al igual que la dictadura. Hace más de medio siglo que Cuba es gobernada por las mismas personas, por el mismo partido político —el único que puede participar de las «elecciones», por cierto, la economía está plenamente estatizada, la pobreza abunda, la represión es ley para todo aquel que piense diferente al régimen.

El Estado castrista dirige la vida de los cubanos, quienes no pueden ejercer sus derechos fundamentales como lo son la libertad de expresión, la privacidad, la asociación, la libre circulación, por ejemplo, la radio, la televisión, los periódicos, las revistas, Internet y el cine, todos estos medios, tienen como función única la divulgación de la ideología comunista.

El tirano Fidel Castro murió con una fortuna de US$ 900 millones y con acceso a absolutamente todo lo mejor, mientras tuvo a los cubanos sometidos a la hambruna y a la muerte, hoy continúan esclavizando al pueblo cubano con los mismos métodos fidelistas, dónde el hambre, la miseria, el dolor, los apagones y la reprensión son la ley.

En la isla se utilizan tácticas de represión como amenazas policiales, persecución, vigilancia, detenciones temporales. Los que están a favor del gobierno insultan y ofenden físicamente a los que no piensan a su manera. Cuba tiene las tasas más altas de encarcelamiento por ofensas políticas que cualquier otro país en el mundo, y sin embargo sobre esto no se hacen comentarios.

Frecuentemente los defensores del régimen castrista argumentan el modelo cubano destacando sus logros sociales. Y si de verdad nos vamos a los indicadores sociales, estos nos muestran que Cuba en 1958 era una de las sociedades más prósperas de América. Era superada nada más por Argentina y Uruguay. El nivel de alfabetización de la isla era del 80 %, parecido al de Chile y mayor que el de Portugal.

Desde el inicio de la República en 1902, y hasta la llegada al poder de Castro, Cuba fue una tierra receptora de trabajadores de todo el mundo.

A partir de la revolución este fenómeno se invirtió y más de tres millones de cubanos se han escapado de la isla por cualquier medio disponible, mientras prácticamente nadie —ni siquiera los más fervientes nostálgicos del comunismo— se animan a instalarse en la isla. Aunque (SI), Fidel Castro creó una próspera, libre, democrática y rica comunidad cubana en Miami.

Desde hace años los cubanos prefieren arriesgarse a morir y ser comidos por los tiburones en el Océano Atlántico antes que seguir padeciendo la humillación, antes que seguir viviendo en la isla.

Otra cuestión que llama la atención es el caso del salario en Cuba. El salario promedio es insuficiente para que los cubanos puedan satisfacer sus necesidades. Como es de público conocimiento, el salario mensual promedio de un cubano es de US$ 17, siendo estos los datos del Banco Mundial y de los mismos cubanos. El propio gobierno comunista reconoce que el salario es insuficiente, y es uno de los más bajos del planeta. La moneda cubana ha pasado a ser la expresión fiel de la misma economía cubana, el estatismo planificado termina provocando que la producción y la productividad de los cubanos sean extremadamente bajas.

Otra cuestión a reconocer y recordar es el movimiento de las Damas de Blanco, quienes piden por la libertad. Un movimiento que marcha totalmente en paz, pero sin embargo es víctima de represión y de esto nadie habla. El movimiento de las Damas de Blanco surgió después de lo que se conoció como la «Primavera Negra» de 2003; en esa oportunidad, el régimen cubano desató una brutal ola de represión, y llevó a prisión a 75 opositores y periodistas cubanos. Ante esto, las esposas y familiares de los prisioneros cubanos dieron inicio a una campaña que tuvo como objetivo exigir —por la vía de protestas pacíficas— la libertad de los prisioneros. Se hacen procesiones a iglesias, marchando en silencio, con vestidos blancos y llevando las fotografías de sus familiares que fueron privados de la libertad.

Desde el origen de este movimiento apolítico y pacífico, se intentó callar a las Damas de Blanco con golpizas, detenciones y la movilización de militantes gubernamentales. Sin embargo, las Damas nunca perdieron la constancia. Hay un caso particular, que es el caso de Laura Pollán, una de las líderes y fundadoras y también esposa de Héctor Maseda (arrestado en 2003). “Pollán estaba en un estado de salud relativamente bueno, falleció en 2011 en un hospital de La Habana, después de ser atacada por los agentes de Castro y de haber permanecido un tiempo bajo el cuidado de la salud estatal.

Tanto en Cuba como en Venezuela y Nicaraguase recurre a la violencia como medio, y esto es un precepto marxista. El mismo Marx lo dice en el Manifiesto Comunista, “los objetivos del comunismo sólo pueden alcanzarse derrocando el orden social que exista a través de la violencia”.

Veamos el caso del asesino Ernesto «Che» Guevara, tan defendido durante generaciones y visto como un abanderado de los derechos humanos, reconociendo que fusiló gente, aunque esto no debería de extrañarnos si hemos leído sus palabras en la carta a su padre: “Tengo que confesarte, papá, que en ese momento descubrí que me gusta matar”.

Alfredo López

Autor: Alfredo López

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