¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!

Comparte la Información:

«UNA LEYENDA”.

“Eugenio Rolando Martínez, alias Musculito”.

¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!
¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!
¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!
¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!
¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!
¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!
¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!
¡HISTORIA DE PATRIOTISMO, VALOR Y LEALTAD A LA LIBERTAD DE CUBA!

Anterior
Siguiente

Eugenio Rolando Martínez falleció el 30 de enero de 2021, en Minneola, ubicada en el Condado de Lake Florida, a los 98 años, ya no tenía la musculosa complexión física por la que en su juventud se ganó el apodo de Musculito, pero era posible comprobar la energía que caracterizó al veterano luchador anticastrista, que además fue un símbolo y gran conocedor de los entresijos, los secretos, los logros de las luchas contra el régimen de Fidel Castro.


Musculito fue un símbolo y una leyenda viviente del exilio histórico cubano.

Eugenio Rolando Martínez, nació en la ciudad de Artemisa, en el occidente de Cuba, que hasta 1969 formó parte de la provincia de Pinar del Río, contigua a La Habana.

Como no pocos de los integrantes del llamado exilio histórico, tuvo que exiliarse en la década del 50 en Estados Unidos por sus actividades en contra del régimen de Fulgencio Batista. 

Regresó a la isla en 1959, pero también se vio obligado a escapar, esa vez del sistema comunista que permanece en el poder desde hace más de seis décadas.

Musculito, respetado ex agente de la CIA, fue un experto en operaciones de infiltración y espionaje, participó en abril de 1961 en la malograda y traicionada por la Casa Blanca “invasión a Bahía de Cochinos.

Martínez en su lucha por ver a Cuba libre del sistema comunista, realizó más de 300 operaciones de penetración a la isla, con la intención de adquirir información de las operaciones de La Habana y derrocar a Castro. “Algo que no hemos conseguido”, expresaba, pero “sin arrepentimiento. Todas mis acciones y esfuerzos han perseguido la libertad de mi país. Lo más probable es que yo no la vea, pero se conseguirá”, palabras del valiente luchador antes de fallecer.

Rolando Martínez fue homenajeado en Miami, en varias ocasiones por su decoro, cubania, valor y dignidad, estos reconocimientos fueron bien merecidos, ya que Musculito supo llevar en su corazón la medalla de la lealtad a la Patria.

El histórico luchador anticomunista fue el único de los “plomeros” del caso Watergate que se mantuvo con vida. 

Fue uno de los 5 hombres que lograron penetrar, en dos ocasiones, la sede del Comité Nacional Demócrata, en el complejo de edificios Watergate, en Washington, con la misión de compilar documentación que vinculaba a Fidel Castro con el senador demócrata George McGovern, simpatizante del dictador, quien en 1972 perdiera las elecciones presidenciales ante el entonces mandatario en funciones, el republicano Richard Nixon (1969-1974).

La primera entrada a la sede demócrata fue un éxito, pero en la segunda fueron atrapados, “porque fue una trampa”, alega Musculito.

 

Junto con él, la madrugada del 17 de junio de 1971, fueron capturados por la policía el también cubano Virgilio González, y los estadounidenses James McCord, Frank Sturgis y Bernard Baker, uno de sus mejores amigos.

Un perdón presidencial concedido a Musculito por el presidente Ronald Reagan, lo puso en libertad.

 

En 1973, para no comparecer ante un tribunal y verse obligados a revelar los pormenores de la operación, los “plomeros” se declararon culpables, siendo condenados a 40 años por delitos de conspiración, hurto y violación de leyes federales sobre temas de comunicación. 

Poco después de la sentencia, McCordredactó una carta exponiendo detalles de la maniobra, elemento que desató lo que se considera el mayor escándalo político en EEUU hasta el momento, y que obligó a Nixon a renunciar. Así el agente estadounidense conquistó su inmunidad y el cubano cumplió sólo 15 meses de prisión.

 

Al salir libre, Musculito jamás abandonó sus “peleas contra el castrismo” ni los trabajos para la CIA. 

Entre sus más valiosos premios conservó un trébol dorado de la suerte, con una inscripción en español: Buena suerte. Richard Nixon. Años después Ronald Reaganle otorgó el perdón presidencial, otro de sus trofeos.

 

Rolando Martínez, Musculito, nuestro hombre de Watergate

“La vida da muchas vueltas, unas salen bien y otras mal, y uno no puede predecir muchas cosas. Llegué aquí con la pretensión de derrocar a Castro, y quién me iba a decir que en los años 70 estaría involucrado, sin pretenderlo, en lo que le costó la presidencia a Nixon, que también pretendía eliminar el comunismo en nuestra isla y que nos estuvo ayudando para eso”, expresó el legendario Musculito, para quien “la libertad fue una pelea eterna, tal vez la más importante de todas”. Una frase dura, comprometida, que a veces no se quiere escuchar, pero es muy cierta.

Alfredo López

Autor: Alfredo Lopez

close
A Cuba Noticias
A Cuba Noticias

¡No te pierdas ninguna de nuestras noticias!

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *